viernes, 4 de febrero de 2011

Elegir Centro Educativo para nuestros hijos

Años atrás existía el convencimiento de muchos padres y madres, e incluso estaba bien visto, que referente a la educación de sus hijos, lo mejor era instalarlos en una buena escuela, en la que recibirían la educación necesaria para su desarrollo personal y posteriormente profesional. La buena escuela, que a veces lo era sólo cara a la galería, dejaba de cumplir las expectativas generadas cuando empezaba a enviar menos aprobados a los hijos.

Actualmente la situación está cambiando. Nadie niega que existe una extensión y mejora de la calidad de la enseñanza, así como la legitimidad de irla mejorando día a día. Pero sería muy preocupante y altamente negativo, a nuestro entender, que esa generalización de la calidad de la enseñanza implicara la inhibición de los padres ante la responsabilidad fundamental de educar a sus hijos, dimitiendo ante la escuela y delegando a los profesores todo el peso del proceso educativo de los hijos/alumnos.
No cabe duda que la escuela, desde el nacimiento, ocupa un lugar muy importante en la vida de nuestras hijas e hijos, y su educación pasa a ser uno de los ejes de preocupación de los padres y las madres.
Hay alumnos, sobre todo aquellos que utilizan el servicio de comedor escolar, que desde edades muy tempranas permanecen una media de ocho horas diarias en la escuela. Padres, madres y educadores debemos ser conscientes de la necesidad de limitar la permanencia de los niños y niñas en la escuela. Se estima en este sentido que los niños y niñas deben permanecer en la escuela un máximo de seis horas diarias y nunca superar las siete horas. Seguro que los niños y niñas aprenden muchas cosas en la escuela, pero ésta no debe sustituir lo que pueden aprender con sus padres, ya que es un complemento de los aprendizajes que realizan en el ámbito familiar, mucho más profundos y arraigados éstos, sobre todo los relacionados con las normas, actitudes, valores, hábitos y formas de relación social.
Los padres y madres no pueden inhibirse de lo que sus hijos hacen y aprenden en la escuela. Deben participar activamente y aportar aquellos criterios y opiniones que consideren importantes para su mejora y su actividad. Por estas razones, una de las tareas fundamentales de los padres es, en primer lugar, elegir el centro escolar para sus hijos/as. El primer paso es saber qué centros escolares hay en el barrio, municipio o zona de residencia.
Es conveniente matizar que las normativas que rigen el Sistema Educativo establecen la libertad de los padres y madres a la hora de elegir centro educativo para sus hijos, como uno de sus derechos fundamentales. Esto implica que muchas familias no pueden optar con plena libertad y a veces los centros no cumplen aquellos requisitos que los padres desearían para la educación de sus hijos. Desde esta perspectiva, la participación de los padres y madres debe contemplar, las reivindicaciones necesarias para mejorar día a día la calidad de la enseñanza de la escuela de sus hijos.
A continuación ofrecemos una serie de orientaciones de carácter general, que pueden servir para elegir escuela para vuestros hijos e hijas:

1.- Contrastar la oferta educativa de los centros públicos, por lo que conviene visitar más de un centro, para tener una visión global de la oferta educativa de la zona (a veces no es suficiente la información que pueda darnos un vecino, amigo o familiar, aunque pueda ser válida).
Visitar los centros conjuntamente, padre y madre, siempre que sea posible; si se hace por separado, intercambiar opiniones. La decisión de matricular a un hijo una hija en uno u otro centro debe ser compartida por la pareja.
2.- Saber qué objetivos y criterios educativos generales tiene la escuela, y específicos de la etapa en que se matricularía al hijo/a. El director/a del centro, durante la visita, además de enseñaros la escuela, os puede informar sobre el Proyecto Educativo del centro. Este es un documento elaborado por los miembros de la comunidad educativa -profesores, padres, alumnos-, en el que se recogen los principales objetivos educativos. Además de los criterios educativos generales, cabe preguntar por los que se trabajan en el curso ciclo o etapa que estudiará vuestro hijo.
3.- Proceso de adaptación al centro. El inicio de escolarización conlleva una serie de cambios: de horario, normas, aprendizajes, relación con niños y niñas de su edad, estar separado de sus padres, que de seguro afectan al niño de manera significativa. Los centros públicos suelen prever un periodo de adaptación al inicio de su escolarización durante el cual el horario de entrada y salida es flexible, la permanencia en el centro aumenta progresivamente hasta el horario normal, y también se suele dejar entrar a los padres al aula y estar con sus hijos un breve espacio de tiempo.
4.- Atención e información que se da a las familias. Generalmente, los centros educativos suelen mantener una relación con las familias a través de:

• La entrevista inicial de los padres con los educadores o educadoras.

• Los informes académicos.

• Reunión del profesor de curso con todos los padres de alumnos del aula.

• Entrevistas de seguimiento educador/padres de un niño concreto.

Junto a estas formas de relación estructuradas se debe tener en cuenta que el contacto entre la familia y el centro es constante y continuo. Debe tenerse en cuenta el nivel de comunicación existente entre padres y educadores a través de los encuentros informales, básicamente el traslado de los niños del hogar al centro y a la inversa.
Los servicios que tiene la escuela: comedor, biblioteca, gimnasio, transporte escolar, etc. Estos nos puede ayudar a organizar el horario familiar y permite también a vuestros hijos poder disfrutar, en un mismo espacio físico, de una oferta variada de actividades además de las académicas.
Actividades y servicios que promueve la asociación de padres y madres de alumnos (AMPA). En la práctica totalidad de centros públicos existe una asociación de padres y madres. Éstas suelen organizar actividades para los alumnos (las llamadas extraescolares), así como para los padres (conferencias, escuela de padres y madres, etc.).
En definitiva el éxito o el fracaso de nuestros hij@s en sus estudios, va a depender mucho del entorno escolar, en el que se desarrolle su infancia y adolescencia. Por ello es conveniente que conozcamos a sus amigos, a los padres de sus amigos, que tengamos contacto con sus tutor@s, y que nos impliquemos más en la escuela, mediante la participación en el AMPA o colaborando en las actividades que tiene el colegio.

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