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martes, 19 de abril de 2011

Cosas que les encantan a los bebés

Por qué a los niños les encanta estar desnudos? ¿Por qué siempre quieren estar con mamá? No es casualidad que los bebés disfruten con estas cosas: todas ellas cubren sus necesidades o les ayudan a expresarse.
Observar a nuestro hijo y respetar lo que le agrada es una forma de alimentar nuestra relación y hacer feliz al pequeño. Estas son diez cosas que a los bebés les encantan.


1. Estar desnudo
Hay niños que solo necesitan quitarse la ropa y el pañal para calmarse. En los bebés existe una permanente conexión cuerpo-emoción y, a falta de palabras, su cuerpo expresa todas sus emociones. Por eso lo necesitan lo más libre de ataduras posible.
Desnudos, los pequeños se muestran más receptivos y expresivos. Además, las sensaciones no llegan igual con ropa que sin ella. Y puestos a explorar, cuantos menos intermediarios entre ellos y el mundo, mejor.


2. Estar arropadito
Le recuerda su estancia en el útero materno, cuando toda su piel estaba en contacto con esas paredes que le abrazaban y protegían. Las primeras semanas de vida muchos bebés se sienten muy a gustito cuando los envolvemos, les encanta estar recogidos y tener mucha zona de contacto. Poco a poco se sienten más seguros en su nuevo medio y empiezan a tomarle gusto a moverse con más libertad.


3. La piel de mamá
El abrazo de una madre es la mejor solución para casi cualquier problema. Muchos estudios demuestran que el contacto directo piel con piel entre la madre y el hijo equilibra la temperatura corporal del bebé, su ritmo cardiaco y le ayuda a liberar endorfinas y oxitocina, la hormona del amor. Y no solo le beneficia a él: nosotras liberamos las mismas hormonas.
El contacto con nuestra piel relaja el sistema nervioso del bebé (expuesto continuamente a estímulos) y favorece nuestra relación con él. Los dos nos sentimos cercanos y amados.


4. El ruido monótono
Los sonidos monótonos (el del motor, la lavadora o incluso el secador) recrean en muchos bebés los ruidos de nuestro cuerpo, con los que crecieron sus primeros nueve meses de vida intrauterina y les relaja. Son ruidos que, además, se presentan como amortiguados, igual que los que el pequeño escuchaba en nuestro vientre.


5. La música
·La música es un estímulo para su aprendizaje: sus tonos graves y agudos estimulan las conexiones neuronales del bebé, reorganizan su cerebro y según el tipo (clásica, moderna...) le apoyan de una u otra manera.
·Los sonidos armónicos, en los que predominan los tonos agudos, predisponen al bebé para el aprendizaje.
·La melodía de tonos más graves (también puede ser clásica) le relaja. Nuestras mismas voces son música para él: más aguda la de mamá, más grave la de papá.


6. El olor de mamá
Muchos bebés con dificultades para dormir se relajan cuando ponemos en su cunita una prenda nuestra. El olor de sus padres es lo primero que capta el bebé al nacer. El olfato está ligado a la supervivencia, y reconocer nuestro olor al nacer es vital. Si no lo hace, ¡el bebé está perdido! Aún no ve bien, pero sin embargo sí nos puede reconocer por el olor. Nuestro regazo es uno de los lugares más confortables para el pequeño, se siente muy seguro con nuestro olor.


7. Un paseo por la calle
Muchos niños, cuando están en casa, requieren más atención que en la calle, lloran más... Y nosotros no lo entendemos porque no apreciamos la diferencia, pero no es lo mismo el aire en movimiento que el aire estancado de una casa. Los sonidos tampoco son los mismos, ni la paleta de olores. El oído y olfato de nuestro bebé están muy desarrollados al nacer y, a menos que sea hipersensible, no hay mejor lugar que la calle para entretenerse con decenas de nuevos olores, y esos maravillosos sonidos, que tanto gustan al bebé. Estar fuera de casa alimenta la parte más aventurera del pequeño.


8. Chuparlo todo
La boca es "el tercer ojo" del bebé: en esta etapa le ayuda a conocer el mundo que le rodea, incluso más que sus propios ojos. Al chupar, el niño reconoce los objetos por su sabor, textura, densidad, peso... Información que la simple mirada no puede aportar.
Los dos primeros años de vida la boca se comporta como un gran escáner que le permite generar, dentro de su cerebro, la imagen que hay fuera.


9. El balanceo
·Es un movimiento monótono y rítmico que conecta con la seguridad y el equilibrio, en todos los sentidos.
·Por un lado, el balanceo trabaja sus conexiones neuronales más profundas.
·Por otro, los ritmos predecibles y monótonos conectan con la estabilidad del niño. El bebé se va confiando, y cuanto más conocida es la situación o el ritmo más se relaja, más endorfinas libera, más se adapta al entorno.


10. La voz de mamá
La voz de mamá es otro de esos elementos que lo son todo para nuestro bebé: contiene música, tonos altos que estimulan el aprendizaje y, sobre todo, la intención y el deseo de comunicarnos con él. Así lo percibe y, en cuanto es capaz de emitir gorgoritos, nuestro pequeñín nos los dedica todos.
Cada vez que le hablamos, el bebé registra numerosas emociones que son las que, un poco más adelante, le mueven a desear aprender a hablar. Comunicarse con nosotros es su principal pasión.

Autora: Desiré Coronado.
Asesora: Ana María Fernández Fernández, matrona y directora del centro profesional de preparación al parto Mi Matrona, en Málaga.

jueves, 9 de septiembre de 2010

La edad de los grandes cambios



A partir de 12 meses es la edad de los grandes cambios.

Aunque probablemente aún no camine muy bien y necesite ayuda, tu bebé cada vez anda con mayor facilidad. Se ha convertido en un experto del gateo y del cambio de posiciones. Sus brazos y piernas son más largos. Se está volviendo más hábil y examina sus juguetes con gran detenimiento. Le encantan las cosas que se apilan, que encajan, que se pueden construir y luego destruir… y se pasará un buen rato jugando solo. Señala desde los objetos que quiere hasta las imágenes de un libro.

Una relación más transparente con el mundo que le rodea. Cuanto más consciente se vuelve respecto al entorno, mayor es el deseo de interactuar con él para encontrar su propio lugar. Le gusta mirarte con atención para imitar tus movimientos y tus expresiones faciales. A su manera, desempeña un papel activo en la vida familiar. No dudes en involucrarlo, tanto como él sea capaz. Estará orgulloso de mostrarte que puede arreglárselas él solito.

Nuevas capacidades alimentarias. Ahora tu bebé es lo suficientemente sensible y diestro como para coger trocitos de alimentos sin aplastarlos y utilizar cubiertos y vasos de plástico, especialmente diseñados para bebés.

Ya tiene nuevos dientes. Puede masticar trozos grandes, si son lo suficientemente tiernos. Quiere comer todo solito, utilizando los dedos o una cuchara. Como ya es capaz de masticar trozos de comida más grandes y hacer muchas cosas por sí solo en la mesa, tu bebé ha realizado un progreso increíble. Pero, aunque a él le gustaría comer lo que hay en tu plato, todavía tiene necesidades específicas y su alimentación no puede ser como la tuya.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Características Psicoevolutivas de 1-2 años

Al año de vida, el niño se encuentra en el período sensoriomotriz y, según Piaget, en el Quinto estadio, cuyas especificidades más relevantes pueden ser:
  • Conquista el mundo que le rodea a través de la propia acción (experimentación activa).
  • Actúa sin reflexionar.
  • Busca la satisfacción inmediata.
  • Comienza a comunicarse con los demás, manifestando emociones de placer, dolor, miedo, cariño, ansiedad, etc.
  • Puede imitar algunas acciones.

Hacia los 18 meses, entra en el Sexto estadio, se da un nuevo paso en el desarrollo intelectual, cuyas características más importante son:

  • Representa mentalmente los actos sin necesidad de ejecutarlos.
  • Comienza a poseer la noción del espacio, tiempo, causalidad, actuando inteligentemente en consecuencia.
  • Muestra las primeras habilidades sociales (saluda y dice adios, conversa con muñecos y juguetes, les gusta mostrar sus gracias, etc).
  • Al final de este año aparece la autoafirmación, cuyo aspecto más significativo es el de negarse, por norma, a obedecer los mandatos, imponiendo su voluntad (si fuera necesario, hasta con gritos, pataleos, etc.), y utilizando los pronombres posesivos de forma abusiva. Como consecuencia de esta autoafirmación, niños y niñas aún con una conducta sumisa, se muestran prepotentes manifestándolo con mordiscos y arañazos.
  • A esta edad le gusta mucho oír historias y cuentos cortos.
  • Comienza a adquirir, voluntariamente, la necesidad de controlar sus esfínteres con ademanes de ir al baño.

CONCEPTOS MÁS IMPORTANTES QUE ESTÁ APRENDIENDO:

Grande-pequeño. El color rojo. Iniciación al garabateo. Emociones, reír, llorar. Hábitos de higiene, comida, descanso. Habilidades sociales, saludar, despedirse.