jueves, 29 de julio de 2010

Actividades curso 2009/10

1.-Empezamos el curso en octubre, con una clase impartida por la Educadora Social, sobre los Estilos Educativos Familiares. Repartió un folleto donde explicaba la función de la escuela de padres y madres en nuestra guardería.

2.-El día 11 de Noviembre 2009, invitamos a la Psicóloga a que impartierá una charla de Estimulación temprana.

3.-El día 10 de Diciembre 2009, continuamos con las charlas de la Psicóloga, está vez la estimulación del lenguaje en los niños.

4.-El día 20 de Enero de 2010, la Educadora Social preparó una charla sobre el Estres Familiar.

5.-El día 6 de abril se iniciaron los talleres para madres. Se empezó con un Taller de Fieltro. Se invitó a una profesora para que nos explicará las distintas técnicas.
Se concretó que todos los miércoles tendríamos Taller de fieltro de 15:30 horas a 17 horas.

6.- Pintura-restauración de la fecha de la escuela con motivos infantiles.

Lunes, martes y jueves, se comenzaría con la pintura de figuras de Disney en la fachada de la escuela.

7.-Durante los meses de mayo y junio se intentó sacar un Taller de títeres, para poner en escena en fin de curso.


Este taller estaba programado para que acudieran las madres de la guardería y entre todas hicieramos las marionetas, pero debido a la poca afluencia y el calor que ya hacía por las tardes, se decidió contratar un grupo de animación, para el fin de curso.


8.- El AMPA organizó una excursión al zoológico y la cuidad de los niños el día 15 de mayo.


9.- En julio fuimos todos los padres al Aquapark de Villafranca, gracias a la colaboración de algunas madres de la guardería y personal del AMPA, que se encargaron de llamar a todas las familias, una por una, para que se beneficiaran de esta actividad con el fin de tener todos un día de convivencia familiar.

Educar con proyección al futuro

Las primeras edades son el tiempo óptimo para cimentar las bases que se pondrán en juego durante el resto de la vida, por ello su trascendencia y necesidad de asumir este serio compromiso.

Si desde pequeños los hijos acatan normas, cuando sean adolescentes o ya jóvenes, lo más seguro es que se adapten a ellas con mayor disposición. Por eso cuando se quieren lograr cambios o mejoras en los adolescentes, es más difícil lograr resultados satisfactorios, ya que no se puede pretender llevar a cabo una tarea que requería doce años, en unos cuantos meses.

Se suele pensar que se educa para una edad determinada, pero esto es equivocado. Aunque todo plan educativo debe irse adaptando de acuerdo a las necesidades, se educa para formar una persona, un adulto que llegará a ser. Así que hay que pensar en el futuro, previendo errores y haciendo ajustes.

Habrá casos de casos y excepciones a la regla. Pero existen muchas más probabilidades de que la adolescencia transcurra de forma normal, cuando se impartió durante varios años una educación rica en valores y con límites, que si en la infancia se le dio la autonomía al niño de hacer lo que le provocó, dejando de lado la formación de la voluntad, el acatamiento de normas, la enseñanza de virtudes, en fin, todos los frentes que abarca la formación del ser.

Plan de acción:
Nunca es tarde para comenzar, es mejor prevenir que lamentar. Elabore un proyecto educativo de sus hijos y siga atentamente los siguientes consejos:
  • Para los bebés también existen formas de enseñarles los límites, por ejemplo los horarios de alimentación, sueño, juego, baño, etc.
  • No ceder ante los caprichos de los niños y permanecer en su posición, con el fin de enseñar los conceptos de autoridad y formación de la voluntad.
  • La enseñanza de valores como orden, disciplina, generosidad, honestidad, amistad, constancia, laboriosidad, respeto… también tienen aplicación en las edades primarias. Los niños irán interiorizando de acuerdo a su nivel de comprensión, pero para ello necesitan que los padres los familiaricen con estos valores.
  • Los padres no nacen aprendidos, requieren preparación y ayudas. Integre a su rutina diaria, el aprendizaje en esta labor de padre, puede ser un libro, un artículo, videos, cursos, acudiendo a escuelas de padres y madres en su escuela, etc.

El amor de padres es infinito, finalmente lo que se quiere es formar personas íntegras, capaces de vivir una vida coherente y feliz y gran parte de su éxito está en nuestras manos, así que no desfallezcamos ante esta gran labor que tenemos, como principales educadores de nuestros hijos.

miércoles, 28 de julio de 2010

Un día en el Aquapark







El día 26 de Julio se organizó por parte del AMPA, una excursión al Aquapark de Villafranca. Salió un autocar llenó de niños, madres, padres y abuelas a las 10 horas de la mañana desde Villarrubia. Fue un día muy divertido, aunque muy caluroso. Los niños disfrutaron todo el día en la piscina pequeña y hasta en la grande. Fue emocionante volver a ver a algunas madres que ya no van a estar este curso escolar. No hay palabras para expresar todo lo que han aportado durante el tiempo que han participado en el AMPA, con su colaboración desinteresada y su gran esfuerzo por sacar adelante cada actividad programada.
Esperamos que el año que viene tengamos más madres y padres, que verdaderamente puedan dar parte de su tiempo a ayudar en el AMPA y elevar el nivel educativo y social de la escuela, que tanto bien hace a los niños.

Estar y sentirse bien

La filosofía oriental enseña que el bienestar reside en la armonía del cuerpo, mente y espíritu. Para lograr esa armonía es fundamental comer de todo, sobre todo, muchas frutas y verduras; practicar ejercicio físico; evitar el estrés; y, a ser posible, tener un ‘hobbie’.

Para saber si tu día a día o tu semana a semana sigue los dictados de una vida saludable te proponemos que lo compruebes, a través de los siguientes puntos del bienestar:

Descansar bien. Tan importante es el sueño como la alimentación. Es mejor que cenes ligero y temprano… evitando las carnes rojas, que hagas la digestión antes de irte a la cama y que no trasnoches. ¡Cuando te despiertes irradiarás energía y vitalidad!

Planifica menús mensuales. No solo te ayudará a mantener una alimentación variada y equilibrada. Sobre todo, y lo más importante, ganarás tiempo para ti. Pensar cada día lo que vas a comer puede consumir muchas energías.

Un poco de ejercicio cada día. Busca el que más te guste: nadar, ir a clase de gimnasia, bailar, hacer yoga. Si no te gustan las clases dirigidas o ir al gimnasio puedes probar con hacer diariamente una caminata a paso firme. Por ejemplo, si evitas el autobús o el metro al salir de trabajar y te vas a casa andando a buen paso ya estás moviendo tu cuerpo y tu corazón.

Aire puro, sol y agua. La naturaleza está a tu favor. El aire libre y la luz del sol alimentan tu energía. La luz solar te llena de energía y alegría además de ayudar a sintetizar la vitamina D, tan necesaria para la salud de tus huesos. El aire libre te da una sensación de plenitud y te induce a respirar mejor y el agua te ayuda a eliminar toxinas, a hidratar la piel, favorece la evacuación y ¡no engorda!.

Mantén una actitud positiva. Algunas situaciones pondrán a prueba tu paciencia. Tómatelo con calma: respira hondo, bebe un poco de agua, cuenta hasta diez y sonríe. Te ayudará a verlo todo un poco más claro.

Haz las comidas en un buen ambiente. Come en una mesa ordenada, dedicándote tu tiempo para disfrutar de los alimentos, masticando a conciencia y procurando tener una conversación amena y constructiva.

Evita los comentarios negativos. Con frecuencia te encontrarás en situaciones en las que se criticarán abiertamente a otras personas que no estén presentes. No entres al trapo y procura mantenerte al margen o, directamente, evítalos. Si el aludido o aludida no están presentes no estarás participando de nada positivo.

Haz amistad con la fibra. Combate el estreñimiento, regula el tránsito intestinal, “barre” el colesterol malo y tiene un gran poder saciante. La encontrarás en verduras, cereales integrales, legumbres…

Tómate tus cinco minutos… ó diez, ó quince para relajarte. Es muy positivo tener un momento al día para estirarse, cerrar los ojos y evitar pensar en nada concreto. Se trata, simplemente,de parar. ¡Verás lo bien que te sienta!

Un capricho de vez en cuando también te lo puedes dar. Puede venir en forma de alguna compra que te guste, como algo de ropa, un viaje relámpago de fin de semana o un dulce. Cuando te des el gusto ¡disfrútalo a tope y evita el sentimiento de culpabilidad!.

jueves, 22 de julio de 2010

El desafio de ser padres

Os envío una entrevista a Angela Marulanda, prestigiosa pedagóga, donde responde someramente, de manera simple y directa las preguntas que todos los padres de familia se hacen, a veces con angustia, en su búsqueda por cumplir, lo mejor posible, con la tarea de educar a sus hijos en un mundo cambiante y lleno de dificultades.
¿Por qué hoy en día parece ser mucho más difícil criar a los hijos?
Empiezo por reafirmar que efectivamente lo es. Mientras que en el pasado eso de criar hijos parecía ser como un proceso muy natural en el que los padres espontáneamente daban órdenes y los hijos sumisamente obedecían, el ambiente social de la familia hoy es muy distinto. (...) Si bien en el pasado los hijos obedecíamos a fe ciega lo que decían los padres, simplemente por temor, por conveniencia, o por cualquier razón, hoy los niños nos exigen una explicación válida antes de acatar cualquiera de nuestras instrucciones. Si no les parece, pues dicen que no. Y se defienden con un "no me grites", o "no me maltrates".
Pero la sociedad también ha cambiado. Anteriormente esta estaba organizada en forma autoritaria, autocrática; una sociedad donde había personas superiores que mandaban y personas inferiores que obedecían. (...) Pero la democratización ha llegado a todas las esferas de la sociedad, al punto que todas las personas aspiran a relacionarse de igual a igual y esto ha afectado la familia. Y uno de los principales fenómenos ha sido la liberación femenina; puesto que como las mujeres hemos querido ser consideradas como personas iguales a los hombres en dignidad y derechos, hemos propiciado un ambiente que invitó a la igualdad entre todos los miembros de la familia. De tal manera que los niños hoy en día exigen y demandan no solo el mismo trato sino además los mismos derechos y privilegios de los papás.
A este cambio en la jerarquía de la familia, hay que añadirle la globalización del mundo. Crecimos en ciudades pequeñas en donde todos nos conocíamos, con un contacto personal permanente. Hoy los niñitos están creciendo en un mundo cibernético, en el que los contactos son a través de máquinas y aparatos. Un mundo enorme, en donde los vecinos no se conocen, los abuelos viven en ciudades distintas y la parentela vive muy retirada.
La familia se ha cerrado a papá, mamá e hijos, y no siempre están papá y mamá juntos. Son frecuentes los casos de familias compuestas por uno solo de los padres, la madre y sus hijos; o constituidas en virtud de segundas uniones, donde hay padrastro o madrastra y toda suerte de combinaciones. Familias nuevamente distintas en donde hay una frecuente rotación.
Y algo más, los papás vivimos acosados por la falta de tiempo, contra el reloj, con mil cosas entre la cabeza, con mil frentes que atender y por eso mismo, la calidad de nuestras relaciones con los hijos ha desmejorado considerablemente. Todo esto hace que los niños se hayan convertido en niños cada vez más demandantes, que constantemente quieran que les prestemos atención, en donde el tiempo que pasemos con ellos nunca les va a parecer suficiente.
Para rematar, los niños tienen muchos más estímulos con los beneficios de los avances educativos, lo cual es una ventaja para ellos, pero una complicación para nosotros. Son unos niños mucho más locuaces, despiertos, capaces de unos razonamientos que uno se queda absolutamente aterrado, sin saber qué decirles. Exigen explicaciones válidas, cuestionan nuestras aseveraciones. Para ellos no somos los grandes e infalibles sabios que nosotros veíamos en nuestros padres.
Por todo esto, es absolutamente indispensable prepararnos como padres; una función cada vez más compleja, que no podemos seguir dejando al azar. Si queremos ver un mundo mejor, tenemos que criar mejores personas y eso exige prepararnos con mayor cuidado para esta labor.
del padre en los quehaceres del hogar y el cuidado de los hijos.

¿Cómo podemos saber qué tan buenos padres estamos siendo?
Puede uno empezar por hacerse peguntas como: ¿Sabemos nosotros cuál es el mejor amigo de nuestro hijo? ¿Cuál es su personaje favorito? ¿Qué es lo que mas le gusta de él mismo? ¿Qué es lo que más le gusta de su mamá? ¿Cuál ha sido el momento más feliz de su vida? ¿Cuál ha sido la experiencia, quizás, más dolorosa o difícil que le ha tocado vivir? Si tenemos las respuestas para estas cosas, sabemos qué tan cerca hemos estado de ellos y de alguna manera, qué tan buenos padres hemos sido hasta el momento.
Se dice que para ser buenos padres es fundamental tener una relación de pareja armoniosa, ¿qué tan cierto es esto?
Le respondo así. Un discípulo se dirigió un día a su maestro y le preguntó: maestro, ¿qué es lo mejor que yo puedo hacer por mis hijos? El le respondió: ama a su madre. Esto significa que la relación ele pareja es fundamental para los niños. Muchos padres descuidan la relación de pareja porque se dedican ante todo a ser papás. (...) Pero si del bien de los hijos se trata, hay que tener en cuenta que su sano desarrollo emocional exige calidad y profundidad en la relación de sus padres. Saber que los papas se aman y que tienen un matrimonio sólido les da a los hijos una profunda sensación de estabilidad y seguridad. Es difícil vivir en un hogar donde se confunde el afecto con el resentimiento, con la indiferencia, con el conflicto, generando una angustia enorme. Además, el niño copia de sus padres el modelo de relación conyugal que establecerá. Esto significa que nuestra relación de pareja es el “manual de la vida conyugal” de los hijos, que regirá sus relaciones de pareja a la hora de establecer su hogar.
Igualmente, cuando los padres son distantes o indiferentes entre sí, los hijos desarrollan sus conceptos acerca de lo que es la vida marital a través de las distorsionadas figuras que les ofrecen los medios de comunicación, las novelas, las revistas y las películas, en las que la vida de pareja se presenta ante todo como una unión de conveniencia temporal y sin compromisos, medida por el goce de la actividad sexual. Desarrollar un matrimonio sólido y perdurable es una tarea que exige mucho esfuerzo, dedicación e interés de ambas partes.
Desde finales del siglo pasado se ha venido hablando del estilo eficaz para ser padres corno el estilo más apropiado. La palabra eficaz es muy fácil confundirla con la palabra eficiente, que es quizás lo que más vemos hoy en día en los padres, quienes hacen muchas cosas por su prole, pero en el esfuerzo de hacer tanto no hacen lo que es apropiado. Ser padres eficaces no es hacer mucho, sino hacer lo que es justo y conveniente para los hijos. (...)
Los padres eficaces se caracterizan, entre otras cosas, porque saben expresarles su amor a los hijos y los tratan con cariño, amabilidad y respeto, al mismo tiempo que aceptan su individualidad y sus capacidades, pero sin dejar de ponerles límites. Permiten que los niños tomen decisiones dentro de ciertos opciones permisibles y les enseñan a ser responsables por las consecuencias de sus actos. Fijan normas claras de comportamiento y velan estrictamente por su cumplimiento, a la vez que dan ejemplo de ellas al estarlas cumpliendo. Por último, quizás una de las cosas más importantes, es que cumplen lo que prometen, sin perdonar la sanción establecida cuando los niños infringen una norma, o sin dejar de dar aquel reconocimiento que ofrecieron cuando se lo merecen.
A la vez, este tipo de padres reconocen los esfuerzos y el progreso de los niños y están más centrados en estos que en los logros y en los honores que los pequeños puedan lograr. En otras palabras, estos padres saben que la presencia, el amor y el ejemplo que les den a sus hijos son fundamentales para formarlos como personas sanas y responsables, y por eso están dispuestos a darle al matrimonio, a su familia y a su labor de papás una absoluta prioridad.
Típicamente los hijos de este tipo de padres son niños que se sienten seguros, satisfechos y a gusto consigo mismos; es decir, que gozan de una muy buena autoestima porque saben que son importantes para sus padres y por lo tanto, no necesitan estar siendo el centro de atención y constantemente aprobados por quienes los rodean. Son menores que les agrada estar en familia, que aceptan que se les corrija o aconseje sin sentirse menospreciados, que no le temen al fracaso, que no ven sus fallas como una deficiencia personal y que saben tomar decisiones y responder por las consecuencias de las mismas. Suelen ser personas útiles, colaboradoras, positivas, responsables, es decir, ese tipo de personas con quienes todo el mundo quiere estar.

¿Cuál es la cualidad más importante para ser un buen padre?
No hay duda de que para ser buenos padres se necesitan muchísimas cualidades: paciencia, ecuanimidad, comprensión, disciplina, flexibilidad, tolerancia y otras tantas. Pero sin duda alguna, la más importante para formar hijos dotados de todas las virtudes y capacidades que les permitan llegar a ser unos buenos seres humanos, es ser padres valientes. Es decir, tener la fortaleza necesaria para hacer lo que más les conviene a los hijos por duro que pueda parecernos. (...) Por ejemplo, se necesita mucho valor para no recibir al pequeñín que llega a la cama diciendo quiero dormir contigo. Se necesita mucho valor para no llevarle al niñito la tarea que se le olvidó, así esto implique que pierda la materia. También se necesita mucho valor para no darles nada más de lo que estrictamente se merecen, así nos rueguen y nos enloquezcan. Para no ayudarle a hacer el proyecto escolar que no preparó a tiempo, así esto implique que pueda ser reprobado en el año escolar. Para no permitirle que vaya a ese paseo, a esa fiesta o a esa discoteca donde no habrá supervisión suficiente para ellos. Y por último, se necesita ser valientes para no pagar la fianza y sacarlo en un momento dado de la cárcel o de cualquier problema en que se haya metido, porque es así como aprenderá que sus errores tienen amargas consecuencias.

Lo que más necesitan los hijos no son padres complacientes que estemos dedicados a darles gusto en todo, sino padres valientes capaces de cuestionarnos, de tener la fortaleza para comprometernos tan seria y profundamente en la formación de nuestros hijos, que haremos todo lo que es preciso para formarlos como personas correctas, por difícil o doloroso que pueda resultarnos. (...)
¿Cómo pueden las madres que trabajan ser eficaces en la crianza de sus hijos?
Hay muchas mujeres que quisieran, quizás, quedarse en sus casas y que a lo mejor hasta podrían, pero sucumben ante la presión de una sociedad que valora el desempeño profesional y la capacidad de producir como algo importante para ratificar la valía personal.
El ser una madre que se queda con gusto al cuidado de los hijos en el hogar, les ofrece a los niños enormes ventajas. Se ha visto, por ejemplo, que los niños cuyas mamás se hacen personalmente cargo de criarlos rinden mejor en los estudios, tienen mejores relaciones interpersonales y en general, son más seguros de sí mismos, siempre y cuando las relaciones entre madres e hijos sean sanas y enriquecedoras. Pero este no es el caso de aquellas mamás que se quedan al cuidado de sus hijos muy a pesar de ellas, sintiéndose sacrificadas y víctimas porque tienen que pasar todo el día y todas las semanas pendientes de "estos niñitos que me van a enloquecer". Este tipo de madres, la verdad, le aportan poco al bienestar de sus hijos.
A la vez, las madres que trabajan también les ofrecen ciertas ventajas irrefutables a los niños. Una mujer profesional, laboralmente realizada, puede aportar mucho más a su hogar, no sólo en lo económico, sino también en lo emocional. Se ha visto que las mamás que trabajan tienen, a menudo, más confianza en sí mismas y por ello tienen actitudes más positivas y enriquecedoras para transmitir a los hijos. (...) Sin embargo, el estar en esta posición de ser madres profesionales o que laboramos fuera de la casa, nos obliga a establecer unas prioridades con mucho cuidado y concentrarnos en aquellas cosas que consideramos indispensables.
Pero por esto debo insistir en la importancia de la participación activa del padre en el hogar. Cuando uno es una mamá que trabaja fuera del hogar, necesita ese papá presente haciendo las cosas a su manera y colaborando. Es decir, trabajando conjuntamente en las tareas de la casa.
Una de las mayores dificultades cuando trabajamos, sin duda alguna, son los sentimientos de culpa. Las mamás que laboramos fuera del hogar tenemos una carga de culpabilidad enorme, sintiendo que si trabajamos estamos fallándoles a los hijos. Y no necesariamente es así, a veces nuestra participación económica, como lo he dicho, es indispensable y eso mismo hace que tengamos que hacerlo, bien queramos o no. (...)
Para poder lidiar con toda la culpabilidad que nos genera el hecho de ser madres trabajadoras, es importante redefinir lo que es esa culpabilidad. Culpables son solo aquellas personas que deliberada e intencionalmente hacen algo para perjudicar a otra persona y ese no es el caso de una madre que trabaja. Entonces, evaluemos si lo que estamos haciendo finalmente no es para beneficio de nuestros hijos y de nuestra familia. Y apreciemos que todos estos esfuerzos redundarán en beneficio también de nuestros hijos, si nosotros sabemos darnos el reconocimiento que implica este doble esfuerzo de ser madres y de ser profesionales a la vez. Por eso mismo, debemos dedicarle, tanto al trabajo como a la labor de ser madres, toda nuestra energía, toda nuestra alma, para que nuestros hijos crezcan convencidos de que, a pesar de que su mamá trabajó, tuvieron un hogar maravilloso con ella.

Recordemos que no hay mejor contribución ni éxito más gratificante que aportar a la sociedad unos hijos llenos de entusiasmo y amor por la vida y por sus semejantes, lo cual es resultado, ante todo, de sentir que cuentan con la garantía del amor de sus padres.
Fuente: GRUPO EDITORIAL NORMA

martes, 20 de julio de 2010

Alimentación del niño en verano

El verano se presenta para algunos padres, cuyos niños que ya no acuden a la Escuela, como un verdadero problema a la hora de comer. Por ello el plato único resulta ideal para la falta de apetito y al mismo tiempo fomentar la creatividad en la comida, sugiriéndoles un plano combinado y equilibrado.

El niño está desganado e inapetente debido al calor. ¿Se le puede ofrecer un plato único? ¿Cómo asegurarse de que se le está ofreciendo una comida completa?

- Si está bien preparado, el plato único satisface el gusto y las necesidades nutricionales de los niños, sin obligarles a permanecer en la mesa durante mucho tiempo.
Al concentrar la cena en una sola preparación, se suelen controlar mejor las calorías consumidas y se pueden combinar los ingredientes de manera que el equilibrio nutricional quede garantizado.

- Para que el plato único sea completo, es necesario que tenga un perfil nutricional equilibrado. Debe estar compuesto de almidón y proteínas de alto valor, así como contener una cantidad reducida de grasas.

- La pizza, el arroz con guisantes y las ensaladas de pasta son propuestas válidas para los niños después del destete.

- Por otro lado, si al niño no le gusta la fruta, se le puede ofrecer zumos concentrados de fruta, como alternativa.

- Es importante recordar que la carne, el queso, el pescado y los huevos, considerados fuentes de proteínas de valor elevado, también son alimentos ricos en sales y compensan las que se han perdido con el sudor.

viernes, 16 de julio de 2010

Inglés para preescolares en Internet

Aprender una segunda lengua
El aprendizaje de una segunda lengua desde edades tempranas es uno de los objetivos que se marcan muchos padres y educadores ante la innegable importancia que ha adquirido la formación idiomática en el contexto laboral actual. En nuestro país, el inglés es el idioma extranjero preferente. Después de haberse asentado en las aulas de primaria y secundaria como asignatura obligatoria, en los últimos años ha comenzado su trayectoria en educación infantil, una etapa educativa en la que, tal como marca la Ley Orgánica de Educación (2006), se debe iniciar "una aproximación al uso oral de una lengua extranjera en actividades comunicativas relacionadas con las rutinas y situaciones habituales del aula".
¿Cómo se enseña una segunda lengua a niños que no son capaces de dominar la propia?
La metodología más frecuente es la misma que se utiliza para introducir los demás elementos del curriculum de esta etapa. Se busca la motivación mediante actividades atractivas y amenas, en las que el juego siempre tenga un papel protagonista y el preescolar participe de una forma activa. Canciones, cuentos, juegos de preguntas y respuestas o fichas de imágenes son algunos de los recursos que facilitan la familiarización de los más pequeños con otra lengua de un modo natural.
Los padres en casa pueden colaborar en el aprendizaje. Hoy en día, las nuevas tecnologías permiten el acceso a innumerables materiales que facilitan esta labor a los progenitores. Son recursos gratuitos que sirven para trabajar de un modo divertido y que, a través del entretenimiento, pueden lograr que una segunda lengua se introduzca poco a poco en el lenguaje de los niños.

VOCABULARIO:
English for little childrens: la web, ganadora de uno de los premios del concurso de materiales didácticos del CNICE, clasifica el vocabulario básico en tres niveles, a través de una pantalla muy visual y atractiva. Los padres pueden acceder desde la misma página a una guía didáctica que les orienta sobre los pasos en la enseñanza desde este sitio web.

English: como apunta Javier Fernández Saez, autor de la aplicación, el trabajo en esta web "posibilita la utilización de una metodología que invita a descubrir de manera autónoma los contenidos conceptuales". El niño puede navegar por un amplio vocabulario en inglés clasificado en grupos de números, colores, partes del cuerpo o la familia, entre otros. En cada área puede ver una representación visual del término y oír su pronunciación en inglés.

Leoloqueveo: se recomienda a los preescolares que comienzan a leer, ya que dispone de un diccionario temático visual con términos destacados en inglés. Los padres pueden imprimir las fichas de cada área de vocabulario para trabajar en ellas con los niños.

JUEGOS Y ACTIVIDADES:
Learnenglishkids: este portal del British Council pone a disposición de los más pequeños una amplia variedad de canciones, juegos de lenguaje y actividades para practicar inglés desde el ordenador.

Mr. Teapot: una aplicación lúdica que ayuda a resolver las dudas que surjan con la pronunciación del idioma. Está clasificada en cuatro divertidas actividades sobre vocabulario, escucha, selección y deletreo. Dispone de una interesante guía para que los padres puedan aprender a utilizar esta herramienta de forma adecuada.

Theyelowpencil: un completo portal con actividades y ejercicios on line de vocabulario y gramática. Se completa con un karaoke para recitar las canciones infantiles más conocidas o una atractiva sección sobre términos mágicos.

Angles365: con más de 1.000 actividades graduadas por niveles (de infantil hasta 6º de primaria) y agrupadas por temas o aspectos gramaticales. Para los preescolares, desarrolla fichas de vocabulario, juegos y canciones o historias para escuchar.


jueves, 15 de julio de 2010

¡Quiero Hablar!

Evolución del lenguaje:

  • 1 mes: Primera comunicación mediante la mirada. Sonidos relacionados con la satisfacción de sus necesidades físicas.
  • 2 meses: Sonidos vocálicos. Empieza a fijar la atención en estímulos visuales y auditivos. Sonrisa sociable.
  • 3-4 meses: Sonidos vocálicos abiertos en alto y entonando ("aaah", "oooh", "ajitos"), monosílabos ("maaa", "paaa"...).
  • 5-6 meses: Balbuceos, sonicos vocálicos combinados con consonantes y parloteos (p, b, k, m). Busca la gira la cabeza hacia el sonido.
  • 7-8 meses: Bisílabos ("tata", "papa", "mama"). Comprende palabras simples (por ejemplo, "adiós"). Responde con balbuceos intentando mantener una conversación.
  • 9-10 meses: Combina sílabas diferentes produciendo una jerga cada vez más familiar. Gira la cabeza en una conversación según el turno de quien esté hablando o también al oírse llamar por su nombre. Canta y comienza a entonar sus mensajes.
  • 12 meses: Entiende casi todo. Parloteos, conversa y se dirige a los demás. Su vocabulario ya es de dos o tres palabras además de "papa" y "mama". Utiliza el lenguaje apoyándose en la comunicación gestual para hacerse entender.
  • 18 meses: Vocabulario de seis, diez o doce palabras. Frases de dos palabras y el famoso "NO": Empieza el negativismo.
  • 24 meses: Vocabulario de hasta 40 ó 50 palabras. Frases de tres palabras. Emplea pronombres "yo", "mío", con el fin de autoafirmarse. Comienza la etapa preguntona: "¿por qué? Repite las palabras finales o más remarcadas por los demás.
  • 36 meses: Progreso ejemplar del vocabulario, que puede llegar a las 800 palabras o aún más. Utiliza el pasado dentro de los tiempos verbales. Se intensifica la comunicación con los demás.

martes, 13 de julio de 2010

¿Cómo contar cuentos?

Entre todos podemos ir actualizando este listado de consejos/sugerencias para contar cuentos y llegar a aquellos que con gran ilusión y entusiasmo nos escuchan:

1) Más que leer un cuento, se trata de compartir una historia. Vivir con el niño las emociones, pensamientos y hazañas de los diferentes personajes. Disfrutar contando la historia permite que los que escuchan también lo hagan.
2) Narrar el cuento con sinceridad. El adulto debe creerse lo que cuenta, de esta manera alimentará la ilusión y fantasía del pequeño.
3) ¿Por qué no inventar un cuento colectivo? Esto permite crear el cuento que realmente nos apetece leer. Ilustrarlo también es interesante, poder dibujar los personajes tal y como nos los imaginamos es una bonita práctica que nos adentra todavía más en la historia inventada, podemos “verlos”.
4) Involucrar a los niños en la historia que estamos contando: ¿qué pasará ahora?; ¿qué dirá determinado personaje?; etc. Esto puede hacernos dejar de lado el cuento elegido pero no importa, lo realmente bonito es imaginar, imaginar e imaginar.
5) La clave es captar la atención de los niños. Para ello será importante:
Elegir el momento y lugar adecuados (sin distracciones)
Utilizar un lenguaje sencillo
Emplear diferentes tonos de voz, movimientos corporales, gestos.
Repetir el cuento si lo piden
Utilizar las pausas y los cambios de ritmo en la voz animarán la narración y mantendrán la atención
Introducirse e introducir a los niños en la historia

Con los más pequeños no es necesario leer tal cual el texto. Mejor será contar la historia con lenguaje sencillo a partir de las ilustraciones. A medida que van siendo mayores podrá respetarse el texto en su totalidad.

viernes, 2 de julio de 2010

Problemas en la visión niños de 3-5 años

Los especialistas siempre aconsejan que los niños se sometan a revisiones oftalmológicas, con el fin de detectar y corregir cualquier posible trastorno ocular.

Las enfermedades de la visión suelen ser bastante frecuentes en los niños. Detectar a tiempo estos trastornos es fundamental. Además, está demostrado que una correcta visión es uno de los factores más importantes para lograr un rendimiento escolar satisfactorio.

A continuación, te presentamos algunas recomendaciones realizadas por un prestigioso Instituto Oftalmológico, encaminadas a proteger y cuidar la visión de los niños en edad escolar:

• Debes revisar periódicamente la visión de tu hijo. Es conveniente que la primera revisión se realice entre los dos y los cuatro y, posteriormente, siempre que se detecte cualquier anomalía en la visión del pequeño.

• En cuanto a la habitación de estudio, es importante que la mesa esté situada frente a una ventana. De esta manera, la visión del niño podrá relajarse mirando a un punto lejano.

• Es preferible que los niños estudien con iluminación natural. En el caso de utilizar luz artificial, se deben evitar las sombras que se proyectan sobre los libros de estudio.

• Si el niño utiliza el ordenador durante largos períodos de tiempo para hacer sus tareas, es importante que realice frecuentes descansos, con el fin de que su vista no sufra el esfuerzo.

• Por último, cuando tus hijos estén viendo la televisión, procura que guarden una distancia prudencial entre sus ojos y la pantalla del televisor.