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jueves, 24 de marzo de 2011

¿Cuál es me mejor momento para quitar el pañal?

Quitar el pañal
Tras su segundo cumpleaños puedes empezar a pensar en habituar a tu hijo a controlar el pis y la caca. El secreto del éxito en este proceso radica en la paciencia. No debes imponérselo. Él decide cuándo dejar el pañal y obligarle no sirve de nada.
Muchas consultas de los padres tienen que ver con el control de los esfínteres: sus retrasos, sus complicaciones, sus retrocesos, sus dificultades... Y las respuestas de nuestros expertos aconsejan casi siempre lo mismo: paciencia, tranquilidad, tolerancia, no apresurarse, no presionar, evitar la tensión, tiempo al tiempo... Sobre todo, paciencia.
Hay tres razones equivocadas por las que los padres nos empeñamos en abandonar el panal antes de tiempo:
· Primera, la incomodidad que supone y lo costoso que resulta comprar tantos pañales.
· Segunda, las odiosas comparaciones con el niño del vecino o de la cuñada, olvidando que cada uno tiene su ritmo particular.
· Tercera, desconocer que el control de las necesidades fisiológicas no se puede imponer. Es una consecuencia natural de la maduración del niño, algo que llega cuando tiene que llegar.

Cada cosa a su tiempo
La diferencia de ritmo en el control del pis y la caca entre unos niños y otros es aún mayor que en empezar a caminar. Pero el deseado control llega. De forma aproximada se puede aventurar que:
· Alrededor del segundo cumpleaños suele lograrse el control de la caca.
· El control del pis diurno se consigue entre los dos años y medio y los tres.
· El pis nocturno puede seguir escapándose hasta los tres o tres y medio.
· Uno de cada cinco niños aún necesitan pañales por las noches en el cuarto cumpleaños.
· Solo si llegan a los cinco años sin lograr el control (hablamos de descontrol frecuente, no de algún escape ocasional), cabe que exista un trastorno.

Sin coacciones
Abandonar los pañales no ha de ser una decisión de los padres, sino del propio niño. Se le puede estimular, pero a de vivirlo como una conquista personal, no como una imposición.

¿Cuál es el mejor momento para empezar?
· Cuando comienza a tener noción del tiempo, es decir, a distinguir entre "ahora y «después". Así podrá avisar a tiempo cuando quiera ir al baño.
· Cuando empieza a nombrar sus excrementos como "pis" y "caca".
· Si muestra incomodidad cuando está mojado, le molesta el pañal, quiere quitárselo o nos avisa para que le cambiemos.

Cómo empezar
Podemos comenzar preguntándole: "¿Quieres que te quitemos los pañales y hacer pis y caca en el orinal, ahora que ya eres más grande?". Lo de "grande", si se lo decimos, debe sonar a estímulo, no a chantaje. Si contesta que sí, estupendo. Si se niega, es mejor dejarlo para más adelante.
¿Por qué tantas precauciones? A esta edad el niño empieza a afirmarse como persona, y lo hace a menudo a través del "no quiero". Por eso conviene buscar, para empezar este entrenamiento, los momentos en los que nuestro hijo esté de buen humor y en buena sintonía con nosotros.
No conviene mostrar un interés excesivo en la retirada del pañal. El niño, que depende para todo de los mayores, siente que este es uno de los pocos terrenos en que puede hacer su santa voluntad. Su cuerpo es suyo y lo vacía cuando quiere. Si no está a buenas con nosotros, la ocasión es magnífica para llevarnos la contraria en algo que él controla y que, por lo visto, nos interesa tanto.

Los temidos escapes
· Puede ocurrir que nuestro hijo haya dado su consentimiento pero siga teniendo "escapes". Es lo más normal y no hay que contrariarse, reñirle ni ridiculizarle. Es más, si esos escapes son continuos, le podemos volver a poner los pañales una temporada.
· Hay niños que pasan por una etapa en la que, sin controlar aún del todo, se niegan a ponerse pañal para salir a la calle, porque se sienten mayores. Hará falta paciencia y diplomacia, y a lo mejor hay que restringir las salidas unos días.
· No quieren el orinal, se van a un rincón... Algunos padres ven puesta a prueba su paciencia cuando su hijo da por liquidado el pañal pero aún no tolera el orinal ni el inodoro. A veces, hay que dejarle que lisa y llanamente se lo haga encima. De verdad que el pobre no tiene otra salida.
· Son días difíciles para ellos, pero serán breves si rodeamos de amor a nuestro hijo y sabemos transmitirle nuestro cariño incondicional.

jueves, 16 de diciembre de 2010

!Léeme un cuento¡

La manera más importante de desarrollar el conocimiento que los niños necesitan para aprender a leer exitosamente es leyéndoles en voz alta frecuentemente -- comenzando cuando son bebés.
Qué necesita:
* Libros de cartulina gruesa, libros "predecibles" y libros que nombran conceptos (como los colores, números, figuras)
* Un diccionario infantil (preferiblemente uno de fuerte construcción)
* Papel, lápices, crayones y marcadores
Qué hacer:
Desde su nacimiento, haga la lectura en voz alta con su niño una parte de su rutina diaria. Escoja un momento tranquilo, como justo antes de ir a la cama. Esto le dará una oportunidad de descansar un poco entre el tiempo de jugar y el tiempo de dormir. Si es posible, lea con él sobre su regazo o en sus brazos para que se sienta cómodo y seguro. A medida que vaya creciendo, quizás necesite moverse un poco mientras alguien le lee. Si se cansa o se pone inquieto, pare de leer. Mantenga la hora de la lectura en voz alta como un momento de tranquilidad y comodidad para que su niño la espere con anticipación.
Trate de leer con su niño todos los días. Al principio lea sólo unos cuantos minutos a la vez, varias veces al día. Al ir creciendo, su niño le hará saber si quiere que usted le lea por más tiempo. No se desanime si algún día no puede leer con él o si no siempre es posible mantener la misma rutina. Simplemente regrese a la rutina tan pronto como sea posible. Ante todo, asegúrese que la lectura siga siendo divertida para ambos.
Dele al bebé un libro de cartón grueso para que lo vea, lo toque y lo aguante. Permita que voltee las páginas, mire por los agujeros o levante las "ventanitas." Al crecer un poco, ponga sus libros en repisas o en una canasta que el niño pueda alcanzar. Aliéntelo a explorar sus libros y hablar sobre lo que ve. Quizás le hable sobre los dibujos o "finja" leerle a usted un libro que ha escuchado varias veces.
Si el niño tiene 2 o 3 años, use su tiempo de lectura para enseñarle sobre los libros y la escritura. Mientras le lee, deténgase de vez en cuando y señale las letras y las palabras; luego señale los dibujos que las palabras representan. Su niño comenzará a entender que las letras forman palabras y que las palabras nombran los dibujos. También empezará a entender que cada letra tiene su propio sonido -- una de las cosas más importantes que su niño debe saber al aprender a leer.
Mientras leen juntos, hable con el niño. Anímelo a preguntar cosas y hablar sobre la historia que están leyendo. Pregúntele qué cree que va a suceder en el cuento. Señale las cosas en los libros que pueda relacionar con su propia vida: "Mira el dibujo del pingüino. ¿Te acuerdas cuando vimos el pingüino en el zoológico?"
Lean los libros favoritos repetidamente. Su niño quizás le pida que le lea sus libros favoritos una y otra vez. Y aunque usted se canse de leer los mismos libros, tenga por seguro que el niño los sigue disfrutando y sigue aprendiendo al escucharlos repetidamente.
Lean libros "predecibles." Estos libros son aquellos con palabras o acciones que se repiten varias veces. Estos libros ayudan a que los niños anticipen lo que va a suceder en la historia. Al leer, aliente al niño a escuchar y repetir con usted las palabras y frases que se repiten en la historia, como los colores, los números, las letras, animales, objetos y actividades diarias. Su niño aprenderá estas palabras o frases repetidas y se divertirá diciéndolas con usted cada vez que aparecen en la historia. Muy pronto las dirá antes que usted se lo pida.
Demuestre entusiasmo al leer. Lea con expresión. Haga la lectura más interesante al leer con distintas voces para los personajes de la historia, agregando efectos de sonido y usando gestos y muecas.
Compre un diccionario infantil. Si es posible, uno con ilustraciones al lado del texto. Entonces formen el hábito de "buscar en el diccionario."
Tenga a la mano material para escribir como crayones, lápices y papel.


Visiten la biblioteca a menudo. Establezcan la tradición de visitar la biblioteca cada semana desde que el niño es muy pequeño. Consiga una tarjeta de biblioteca para el niño tan pronto como sea posible. Muchas bibliotecas ofrecen tarjetas a los niños tan pronto como ellos aprenden a escribir su nombre (claro que usted también tendrá que firmar por su niño).
Demuéstrele que usted también lee. Cuando lleve al niño a la biblioteca, busque un libro para usted también. Ponga un buen ejemplo al permitir que su niño lo vea leyendo. Invítelo a traer uno de sus libros y sentarse con usted mientras usted lee su propio libro, una revista o el periódico. No se preocupe si se siente un poco incómodo al leer. El hecho de que usted también lee es lo importante. Cuando su niño ve que la lectura es importante para usted, lo más probable es que decida que la lectura es importante para él también.
Si no se siente cómodo al leer, busque programas de apoyo para adultos en la comunidad. Su bibliotecaria le puede ayudar a localizar programas para mejorar su lectura. Sus amigos o familiares también le pueden leer a su niño y hay voluntarios en muchas comunidades que también pueden ayudar.
Cuando la lectura forma parte de la vida familiar, usted le comunica al niño que los libros son importantes, agradables y llenos de cosas que aprender.
Los libros que usted escoja leer con su niño son muy importantes. Si usted no está seguro cuáles libros son los más adecuados para su niño, consulte con el personal de su biblioteca local para ayudarle a escoger los mejores libros.

martes, 19 de enero de 2010

Charla de Estrés Familiar: Miércoles 20 enero 2010 a las 15:30 horas

Os invitamos a todos los padres a la charla que dará la Educadora Social, en el comedor de la escuela infantil a las 15:30 horas, sobre el Estrés Familiar. Tendremos como siempre, si es posible, un café en primer lugar, para pasar después a la presentación en Power Point, que durará unos 20 minutos. Se dejará tiempo para que los padres podamos expresar nuestras sugerencias y preocupaciones respeto al tema del estrés y cómo nos afecta en nuestra vida familiar.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Charlas de Octubre 2009. Estilos Educativos Familiares

El pasado mes de Octubre, se inició la Escuela de Padres, con una charla a cargo de la Educadora Social, Mª del Carmen Chiscano. Nos sirvió como introducción para explicar un poco lo que es una escuela de padres y madres. Lo que se pretende, el fin principal y las pautas correctas que debemos conseguir para educar y socializar a nuestros hijos. Se hizó una presentación en power point, de unos 15 minutos, desmenuzando los cuatro estilos educativos y como cada uno de ellos, dependiendo del comportamiento de los padres, generan en los niños actitudes pasivas o activas, inseguridad o seguridad, baja autoestima o un nivel adecuado de responsabilidad e independencia. Se reflexionó sobre cada estilo, incidiendo en que no todos los padres usamos el autoritario o el permisivo o el indiferente o el democrático, y en ese nos definimos para educar, sino que dependiendo del momento, tenemos que echar mano de uno o de otro. Se concluyó con los factores que influyen en la elección de los estilos educativos. No es igual tener un niño con un buen autocontrol, que otro que sea revoltoso o inquieto. También incide el nivel de estudios de los padres y el nivel de vida social.
Finalmente se presentaron los cursos o charlas para este año, recordando que pueden dar sus opiniones o sugerencias en el buzón de escuela de padres que hay en la entrada.
La tertulía finalizó con un café que hizó que pudiéramos hablar más distendido con cada padres.