Una escuela de padres y madres, es un instrumento de formación permanente para padres y madres con el que desempeñar mejor la labor y responsabilidad educativa. Una oportunidad para cuestionarnos nuestra función educadora como padres y madres, en el hogar y en el centro escolar.
martes, 17 de septiembre de 2013
CONSEJOS PARA PADRES DURANTE EL PERIODO DE ADAPTACIÓN:
Para muchos de los niños/as, la asistencia al Cole supone la primera salida del ámbito familiar y por tanto, un alejamiento de los modelos de referencia, es aquí donde comienza a familiarizarse con personas, espacios y materiales diferentes a los conocidos en su ámbito doméstico. Incluso para los que ya han asistido con anterioridad al centro, les exige un esfuerzo de adaptación a unos espacios, ritmos, rutinas, compañeros y adultos con los que tendrá que establecer relaciones. Pero al mismo tiempo, el Cole supone una oportunidad para crecer y madurar, para afirmarse en su propia identidad e iniciar de este modo, el conocimiento y la adaptación al mundo exterior. Este cambio hará que vaya ampliando su mundo y descubra las pautas de comportamiento de los grupos sociales en los que se desenvuelve.
Nuestro Centro, consciente de los retos que plantea el comienzo de la Educación Infantil, quiere colaborar con las familias con la finalidad común de abrir horizontes, crear interrogantes y desarrollar de este modo las estrategias que permitirán a los niños/as ser los verdaderos protagonistas de su aprendizaje. Tienen que ser capaces de asimilar los cambios que supone esta nueva etapa en su vida cotidiana y para ello, consideramos de gran relevancia comenzar el curso con un Periodo de Adaptación.
El periodo de adaptación es "el camino o proceso mediante el cual el niña/o van elaborando desde el punto de vista de los sentimientos, la pérdida y la ganancia que le supone la separación, hasta llegar voluntariamente a una aceptación interna de la misma".
Para realizar este "logro" los niños/as necesitan, entre otras cosas, tiempo, su tiempo concreto. Hay que tener en cuenta que todos/as no son iguales, por lo tanto la adaptación de unos y de otros también será distinta. Debemos evitar comparaciones, ya que, esto no beneficiaría a nadie y menos a los propios niños/as. La integración por tanto, debe realizarse paulatinamente, es decir, pasito a pasito, sin prisas ni agobios. Es muy importante respetar los tiempos y las exigencias de cada niño/a en particular. Para ello hay una serie de pautas que podemos hacer los padres para que el niño/a viva su periodo de adaptación lo mejor posible, sobre todo, si es la primera vez que le llevas, es recomendable seguir estos consejos que le ayudarán a superar esta situación con naturalidad.
Lo primero es hablarle de la guardería o del cole y del profesor con entusiasmo. Contarles lo que se puede hacer allí; jugar con plastilina, pintar, etc. Nunca debemos mostrar angustia cuando le dejemos, hay que decirles relajadamente que volveremos en un rato.
Adaptación horaria. Al principio, lleva al niño sólo durante unas algunas horas a la escuela infantil y, poco a poco, ve aumentando el horario. Cada niño necesita de su tiempo.
Objetos de apego. Deja que tu hijo/a lleve, se así lo desea, su juguete preferido, o algo que le sea familiar y le mantenga unido con su hogar.
Despedidas rápidas. Evita prolongar las despedidas en exceso. Hay que transmitir seguridad al niño/a y evitar dramatismos, debe saber que dentro de un rato vendrás a recogerle y que lo que estás haciendo es lo mejor para él.
Motivación y ánimo. Al salir de la escuela infantil, dedica tiempo a tu hijo/a, jugando con él. Es bueno que descubra que lo que hace en el centro no es tan distinto de lo que hace habitualmente en casa. Anímale a compartir contigo las experiencias que aprende en la escuela. Y demuestra alegría y entusiasmo por sus progresos.
Entradas y salidas. Es conveniente que la madre o el padre vayan a llevarle y a recogerle. Esta rutina le proporcionará seguridad y, además, se acostumbrará antes al cambio.
Contacto directo. Siempre que lo consideres necesario habla con la educadora sobre tus dudas, tus inquietudes y sobre cualquier cambio que observes en el niño.
Actividades. Busca estar informada sobre las actividades que están desarrollando en clase: fichas, canciones nuevas, estaciones del año, etc, para entender y potenciar su aprendizaje.
Evolución y etapas. Los aspectos de la evolución del niño deben ser coordinados con las educadoras (retirada del pañal o del chupete) para que se lleven de la misma forma en casa y en la escuela.
Alimentación. Procura tener en cuenta qué es lo que come cada día en la escuela infantil, solicitando el menú, para poder ofrecerle una dieta más equilibrada.
Ambiente relajado. Para una mejor adaptación a la escuela infantil conviene que su día no empiece con prisas o agobios por salir de casa. Así que nada de prisas por la mañana. Procura despertarle con tiempo para que desayune tranquilamente y se dirija sin agobios a la escuela infantil.
Debemos evitar el chantaje afectivo de “no llores que mamá se va triste”, o la mentira “no llores que mamá viene ahora”.
Puede que el niño, en el reencuentro con los padres llore o muestre indiferencia, estas son algunas manifestaciones que no deben angustiarnos, a veces el niño/a también experimenta sentimientos contradictorios, al mismo tiempo siente la separación con la educadora y el deseo de ir con sus padres.
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