martes, 14 de septiembre de 2010

Canciones para su desarrollo y creatividad

Cuando los niños empiezan a hablar las canciones, adivinanzas y trabalenguas se convierten en su mayor diversión, sobre todo si comparten el juego con papá y mamá. Además, tienen un papel importante en su aprendizaje.
Desde muy pequeños, los niños sienten un especial interés por las canciones y las rimas:


* Ya en la tripa de mamá, los expertos dicen que la música calma al feto. Y después del nacimiento, le ayuda a dormir y relajarse y le distrae cuando le cambiamos el pañal.
* Al principio, los sonajeros y las cajas de música son el mejor medio para acercarle a la música.
* Tras la adquisición del lenguaje, las rimas, las adivinanzas y los trabalenguas se convierten en los reyes de la diversión.
Y es que, por muchos juguetes que tengan a mano, no hay nada que guste más a los pequeños que una sesión musical con papá y mamá, en la escuela infantil o en el parque con los demás niños.


¿Qué les aporta?
1.- La música y las rimas, además de divertir y entretener, desempeñan un importante papel en el proceso de crecimiento de los más pequeños.
2.- Memorizan mejor algo cuando va con música o en estrofas rimadas.
3.-Mediante el ritmo (simplemente dando palmas al compás o enumerando palabras rítmicamente y en un orden determinado), comienzan a familiarizarse con conceptos básicos de matemáticas. Con la repetición de gestos, sonidos y palabras en un orden concreto se estimula el desarrollo de la lógica y de las nociones espacio-temporales. 4.- Con las rimas y canciones adquieren vocabulario y organizan sus destrezas lingüísticas, aumentan sus habilidades de escuchar, memorizar y concentrarse.
5.- Desarrollan su sensibilidad auditiva, gracias al descubrimiento progresivo de los distintos tipos de relaciones que rigen y ordenan el mundo del sonido: alturas, timbres, duraciones, intensidades, texturas de la música...
6.- Aprender canciones y cantarlas les deja expresarse libremente y despierta su imaginación, su sensibilidad artística y su potencial creativo. Las canciones que permiten las intervenciones y la interacción entre varios cantantes son especialmente estimulantes, así como aquellas en las que se puede "improvisar" bailando, cambiando algunas palabras o rimando de forma distinta cada vez.
7.- Además, aprender canciones y cantarlas contribuye a la interiorización de valores como el autocontrol, la perseverancia, la responsabilidad y la cooperación.
8.- Quizá lo mejor de todo es que cantar y rimar en familia es una de las actividades que más recordarán nuestros hijos cuando sean adultos.


A nosotros nos permite perpetuar nuestra herencia familiar, mientras que a los niños les encanta compartir la alegría de la música con nosotros. Si nos paramos a pensar, seguro que recordamos algunas canciones que nos cantaba nuestra madre o nuestro abuelo, y que podemos cantar con nuestros hijos, para que ellos los pasen a los suyos y así generación tras generación.

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