¿Os cuesta mucho despediros de él?
¿Cada vez que os separáis de él, coge una rabieta o una llorera?
Te explicamos cómo debes poner en marcha "el rito de las despedidas", para que el pequeño las acepte sin traumas.
Cuando os despedís del niño, es importante hacerle entender que alejarse no es una forma de libraros de él, sino que es una exigencia de la rutina diaria. Explicadle dónde vais, cuándo volveréis, cuánto os disgusta tener que dejarle e inundadle de mimos. Para preparar su entrada en el colegio, inventad una cancioncilla que contenga su nombre y que, en caso necesario, pueda servirle de código secreto para imaginar que está de nuevo con sus padres y a salvo. Una vez le hayáis tranquilizado, la separación debe ser firme y clara, sin vuelta atrás ni remordimientos. Prolongar más allá de lo razonable los ritos de la despedida no sirve para evitar las lágrimas. Es más, suele acentuarlas y convence al niño de que no estáis seguros de lo que hacéis.
Es un breve resumen con algunas ideas, para afrontar las veces que tenemos que salir a la calle a comprar o ha hacer otras cosas, y tener que dejarlo en casa con otros familiares. A mi en concreto, me está ocurriendo esto con mi hijo y bastante a menudo. Espero que a todas y a todos nos ayuden estos consejos, aunque cuando pillan un berrinche cuesta trabajo quitárselo y nos sentimos culpables por ello. Es importante en ese momento no ponernos nerviosos e intentar que el niño no se salga con la suya, ya que en cierto modo es una forma de controlarnos y conseguir que no nos vayamos.
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