viernes, 19 de noviembre de 2010

RESUMEN DE LA CHARLA LOS JUEGOS INFANTILES

Desde la más temprana infancia, los niños aprenden prin­cipalmente jugando. A través del juego, los niños utilizan con entusiasmo todas las “herramientas” que tienen a su disposición, sus cuerpos, la relación con su familia y ami­gos, y el mundo que les rodea. El juego estimula, más que cualquier otra actividad, el desarrollo sano de los niños pequeños. La mayor parte del primer aprendizaje infantil se realiza mediante juegos.
Los niños juegan porque es divertido. Se puede jugar de mu­chas maneras pero la esencia del juego es el placer. Y el placer viene acompañado por un fuerte impulso de repetir esas actividades. El dominio es el resultado de la repetición. El dominio proporciona una sensación de logro y confianza.
*Nota: Ya que el tema surgió durante la charla, al final incluyo unas recomendaciones sobre cómo conseguir que el niño se socialice más y vaya perdiendo la timidez.

Tipos de juegos y etapas:
• Solitario: Los niños juegan solos e independientemente siguiendo sus propios intereses y sin hacer referencia a los juegos de otros niños.
• Espectador: Los niños observan a otros niños jugar, hacen preguntas y sugerencias, pero no se unen al juego.
• Paralelo: Los niños juegan uno al lado del otro a lo mismo o con materiales parecidos, pero no se hablan ni interactúan.
• Asociativo: Los niños juegan juntos, compartiendo ma­teriales y actividades similares de una manera desorga­nizada.
• Cooperativo: Los niños juegan juntos e interactúan para lograr un objetivo de una manera organizada.

También existen etapas en la dificultad del juego. En la primera etapa predomina la exploración sensorial y la ma­nipulación sencilla de los materiales, como garabatear con lápices de colores, verter agua y arena, o tocar un timbre. Cuando los niños empiezan a transformar e inventar ob­jetos y reglas, practican el juego simbólico, como es juntar dos cubos para formar la letra “T” u ofrecer “tortillas” de plastilina a otro niño. A medida que los niños aprenden a utilizar mejor el lenguaje, empiezan a sustituir las acciones y los materiales con palabras, juegan cooperativamente y se interesan en juegos formales con compañeros.

¿De qué manera afecta el juego el desarrollo infantil?

Mejora las destrezas cognitivas de los niños. A través del juego los niños aprenden conceptos, cómo hacer grupos y clasificaciones, cómo entender cosas y acontecimientos y cómo resolver problemas. El juego a menudo implica intentar y cometer errores así como resolución de problemas. Y obliga al niño a tomar decisiones, a dirigir actividades y a planear para conseguir un objetivo.
Desarrolla las destrezas motrices de los niños. A través del juego los niños desarrollan el control y la coordinación de los músculos que utilizan al caminar, al dar patadas, al comer o al escribir. Las destrezas motrices gruesas mejoran cuando los niños pequeños empujan un carro de supermercado de juguete o cuando los niños mayores juegan a la rayuela. Las destrezas motrices finas y de manipulación se desarrollan cuando los niños en edad preescolar usan los dedos para hacer un collar de cheerios o cuando garabatean en un papel con lápices de colores. Los niños practican la coordinación ojo-mano y la destreza de agarrar cuando se lanzan y agarran pelotas con la mano. Y cuando dan patadas al balón, practican coordinación y desarrollan control, tono y flexibilidad muscular.
Mejora las destrezas lingüísticas de los niños. Hablar, cantar, rimar y jugar con palabras les ayuda a aprender las reglas y los sonidos del lenguaje mientras se divierten.
Los niños adquieren destrezas sociales y emocionales. El juego desarrolla la imaginación y la creatividad y ofrece la oportunidad de practicar destrezas sociales como querer, negociar, turnarse, cooperar, compartir y expresar emociones. Al mismo tiempo que los niños aprenden sobre sí mismos y sobre el mundo, adquieren confianza en sí mismos, auto dependencia y auto expresión.

¿Cuántos juguetes necesita el niño?

En resumen, para evitar que los juguetes se acumulen:

• Guarda, regala o recicla aquellos juguetes que ya no utilice.

• Rota los juguetes. Guarda algunos y saca otros. De esta manera los juguetes guardados tendrán el mismo efecto que si fueran nuevos.

• Pon un límite a la hora de comprar juguetes.


Jugar con otros

De la misma manera que evolucionan los tipos de juegos, también lo hace el interés que el niño siente hacia los demás. Aunque, por lo general, siempre les gusta estar en compañía de otros niños, lo cierto es que lo que se dice jugar con otros, no lo hacen hasta los 4 o 5 años. Hasta ese momento, están al lado de los demás, pero raramente comparten la actividad del juego. Por eso son frecuentes las riñas por los objetos, desean tener los dos las mismas cosas, etcétera.
Los padres debemos facilitar el encuentro con otros niños para que aprendan a relacionarse e intentaremos inculcarles, aunque todavía no lo comprendan, que es importante compartir (aunque respetemos que no deseen dejar a los demás objetos significativos para ellos), que no pueden quitarse los juguetes, que deben devolver lo que les prestan, que no vale pegar, que hay que esperar el turno (por ejemplo, para subirse a un columpio), etcétera.
Los niños pequeños recurren a la agresión física para resolver sus dificultades, incluso si no han visto hacerlo en los adultos. No eres un mal padre si tu hijo ha pegado a otro niño o le ha dado un mordisco, aunque está claro que debemos enseñarle a no hacerlo. Reprimir al niño y separarle de los demás suele ser suficiente para que el niño más pequeño aprenda que está haciendo algo inadecuado. Cuando tiene más edad, la técnica del tiempo fuera es la más recomendable.
Además, deberemos asegurarnos de que el niño adquiere las habilidades adecuadas para resolver sus conflictos. No basta con apartar al niño para que piense y pida perdón, sino que es necesario que nos aseguremos de que la próxima vez va a saber comportarse de forma adecuada. Siéntate a jugar con él para enseñarle a respetar el turno, a no coger los juguetes de los otros de cualquier manera, a aceptar que le digan que no... Tu hijo no es malo si no sabe jugar; puede aprender a hacerlo.

¿Qué podemos hacer cuando rompe todos los juguetes?

Además de premiar o retirar puntos es necesario que:
• Intentemos entender su comportamiento. Los niños no saben decir lo que les pasa con palabras y es a través de su comportamiento con lo que nos tratan de contar muchas cosas. Cuando uno se siente mal (porque está enfermo, porque se siente un poco desplazado ante el nacimiento de su hermano, etc.) lo dice como puede. Comprender al niño nos permite actuar con más calma, quitar importancia a algunos comportamientos, etc. Ahora bien, entender no significa que debamos justificar, y es importante que sigamos transmitiendo al niño la importancia de las normas.
• Sigamos reforzando los comportamientos positivos.
• Facilitemos un contacto personal con el niño. Recuerda que romper objetos también puede ser un modo de llamar la atención.
• Seamos conscientes de que hay niños impulsivos que necesitan canalizar toda su energía. Por eso salir al parque, correr al aire libre, subir y bajar de los columpios se convierten en actividades imprescindibles para la mayoría de los niños. Sal siempre que puedas.

JUEGOS RECOMENDADOS SEGÚN DIVERSOS ASPECTOS DEL DESARROLLO

En niños entre 12-15 meses:
Juegos para estimular el aprendizaje y desarrollo:

-Juego con colores: El primer paso para aprender a identificar y nombrar los colores es distinguir y juntar los que son del mismo tono o tonalidad. Siéntate en el suelo con tu hijo, y escoge un coche o algunos juguetes que tengan diferentes colores. Prepara además cartulinas que coincidan con estos colores. En un primer momento juega con los juguetes para que el niño les preste atención, y posteriormente pídele que coloque a cada juguete encima de la cartulina que sea del mismo color.

-Juegos al aire libre: Salir a pasear por un parque es una actividad agradable que además puede ser muy educativa. Por ejemplo aplastar un hoja para ver como cruje, oir el sonido de la lluvia, ver los efectos del viento sobre unas hojas, etc.

Juegos para estimular las destrezas motrices:

-Rompecabezas: Dale a tu hijo una cartulina y unos colores para que pinte en él como más le guste. Después corta la cartulina en trozos grandes y pídele que reconstruya el dibujo, si le cuesta puedes ayudarle.

Juegos para estimular las destrezas lingüísticas:

-Juego con las partes del cuerpo: Aquí vamos a enseñar al niño a decir los nombres de las partes de su cuerpo. En un primer momento, por ejemplo toca tus orejas y dile:¿sabes tocarte tus orejas?, así puedes ir pasando de una parte a otra.

Juegos para estimular las capacidades sociales y emocionales:

-La relación de apego: Juega con tu hijo al típico juego del escondite. Por ejemplo tapándote la cara con las manos, apartándolas y decirle “cucú”. Pídele que él haga lo mismo.

En niños entre 15-18 meses:
Juegos para estimular el aprendizaje y desarrollo:

-Tráeme el objeto: Coloca al otro lado de la habitación un objeto y pídele que te lo traiga. Una vez que haga esto bien, puedes aumentar la dificultad, por ejemplo amontonando objetos y pidiéndole que sólo te traiga uno, o escondiéndolo.

Juegos para estimular las destrezas motrices:

-Hacer bloques: en este juego desarrollaremos la coordinación. Es bastante sencillo, se trata de haces torres con bloques, para luego tirarlos. Actúa primero como modelo, y posteriormente déjalo que lo intente el niño.

Juegos para estimular las destrezas lingüísticas:

-Todo habla: En este juego cogeremos por ejemplo uno de los peluches del niño, y lo llevaremos al oído como si el peluche hablase y lo escucharas. Después inventa algo para decir cambiando la voz (como si fuera la del peluche). Después da el peluche al niño y pregúntale que es lo que le ha dicho el peluche.

Juegos para estimular las capacidades sociales y emocionales:

-Abrazos: Los abrazos son una forma fundamental para inspirar confianza en los niños. Si el niño se despista y va a un sitio dónde no puede ir, cógelo en brazos y abrázalo mientras le explicas por qué no puede ir. Por la forma en que se lo dices entenderá que te preocupar por él y que quieres protegerle.

En niños entre 18-21 meses:
Juegos para estimular el aprendizaje y desarrollo:

-Encaja las piezas: Reúne moldes, ya sea de galletas u otras figuras. Despúes ponla encima de una cartulina y marca el perfil con un rotulador, o un lápiz para que quede reflejada la forma. Una vez hecho esto ensénale a tu hijo como a cada forma corresponde su perfil. Cuando haya entendido esto, dale varias figuras para que las encaje en el perfil que les corresponda.

Juegos para estimular las destrezas motrices:

-Mucho movimiento: Para estimular las capacidades motrices gruesas de tu hijo, este ejercicio puede ser de ayuda. Pon una música rítmica que al niño le guste, y luego empieza a mover partes de tu cuerpo pidiéndole que él haga lo mismo; por ejemplo; sube los brazos al ritmo de la música, mueve las manos, etc.

Juegos para estimular las destrezas lingüísticas:

-Palabras, palabras: Recorta de las revistas imágenes de cosas sencillas como animales, bebés y alimentos. Luego explícala a tu hijo que son las cosas que has recortado, poniendo breves ejemplos o inventando un cuento corto, por ejemplo; la foto de una vaca” la vaca hace muuu”, pídele que lo repita él.

Juegos para estimular las capacidades sociales y emocionales:

-Compartir: siéntate en el suelo con tu hija, luego dale uno de sus juguetes favoritos y dile que es para ella. Una vez que lo haya tocado, mirado y explorado, pídele por favor que te lo devuelva. Repite el juego con un nuevo juguete cada vez.

En niños entre 21-24 meses:
Juegos para estimular el aprendizaje y desarrollo:

-De dos en dos: A esta edad los niños son demasiado pequeños para contar o reconocer los números, sin embargo ya pueden conocer el concepto del dos. Puedes ayudar a tu hijo a entender el concepto señalando todas las cosas que son pares, por ejemplo los zapatos, los calcetines, las manos, las orejas, etc, o dándole las cosas a pares.

Juegos para estimular las destrezas motrices:

-Una peonza: Enseña al niño una peonza y que la vea bailar. Después gira tú como ella, y enseña al niño a imitarte. Cuando el niño haya entendido el juego empezad girando despacio, aumentando la velocidad un poco para volver a parar.

Juegos para estimular las destrezas lingüísticas:

-¿Qué llevas puesto?: Aunque a esta edad los niños son muy inquietos, puedes distraer el tuyo mientras lo vistes, y aprovechar para enseñarle palabras relacionadas con su ropa. Por ejemplo, diciéndole de qué color es la prenda, en qué orden hay que vestirse, como se llaman las ropas, etc.
Juegos para estimular las capacidades sociales y emocionales:

-Los sentimientos: Coge algunas revistas viejas que haya por casa y busca fotos de personas cuyas caras expresen diferentes sentimientos (alegría, tristeza, rabia, dolor, enfado), sin que haya escenas violentas. Enséñales las caras a tu hijo y explícale por qué tienen esa expresión, además una vez que lo haya entendido, anímale a imitarlas.

En niños entre 24-27 meses:
Juegos para estimular el aprendizaje y desarrollo:

-Mírate: Este juego es adecuado para desarrollar su capacidad de observación y hacer pensar al niño sobre las distintas partes de su cuerpo. Di a tu hijo: “Si llevas zapatos, salta”, si no lo ha entendido, ayúdale y repítele la pregunta. Luego puedes ir cambiando de parte del cuerpo.

Juegos para estimular las destrezas motrices:
-Mover los dedos: Coge a una muñeca o muñeco de trapo que tenga brazos y dedos. Ponte delante de tu hijo y pídele que haga lo que hace el muñeco. Por ejemplo levanta los brazos del muñeco para que lo haga él. Luego cuando ya lo haya entendido, mueve los dedos del muñeco para que lo imite. También puedes hacer que el muñeco aplauda, etc

Juegos para estimular las destrezas lingüísticas:
-Los susurros: A esta edad a los niños les encanta descubrir que son capaces de susurrar. Este descubrimiento contribuye a una mejor comprensión de la modulación de la voz, del desarrollo auditivo y la concentración. De tal forma, susúrrale algo a tu hijo, y pídele que te conteste en susurros también.

Juegos para estimular las capacidades sociales y emocionales:
-El espejo: En esta ocasión nos sentaremos en el suelo junto al niño con un espejo. Y le haremos el juego del espejito diciendo: “espejito,espejito ¿quién está muy alegre?, sonreímos y ponemos cara alegre. Luego dale el espejo a tu hijo y repite las palabras de antes, pidiéndole que ponga él la cara. Así con diferentes expresiones.

En niños entre 27-30 meses:
Juegos para estimular el aprendizaje y desarrollo:
-Distinguir los olores: Escoge tres objetos con un olor característico, por ejemplo un limón, un pepinillo y una magdalena. Explícale al niño de dónde vienen estos objetos y anímale a olerlos y a tocarlos.

Juegos para estimular las destrezas motrices:
-Paso y salto: Para desarrollar la coordinación de los músculos grandes, haremos el siguiente juego. Coge a tu hijo de la mano y caminad diciendo: “paso, paso, paso, alto!!, al decir alto quedáos quietos. Luego cambia la canción a “salto, salto, salto, alto!”, y alternar el pasear y el saltar.

Juegos para estimular las destrezas lingüísticas:
-El Eco: juega con tu hijo a repetir tres veces la última palabra de una frase. Por ejemplo: “¿Quieres un poco de pan, pan, pan?”, cuando digas la palabra que vas a repetir pronúnciala con mayor énfasis, y anima a tu hijo a que elija él las palabras que hay que repetir.

Juegos para estimular las capacidades sociales y emocionales:
-Hacer algo juntos: A esta edad el niño es muy curioso y ya es capaz de hacer algunas cosas por sí mismo. Para establecer unos vínculos afectivos adecuados es importante que realicéis pequeñas actividades juntos, por ejemplo recoger piedras en el parque, hacer la lista de la compra e ir al supermercado, etc.

En niños entre 30-33 meses:
Juegos para estimular el aprendizaje y desarrollo
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-La secuenciación: La secuenciación es realizar una serie de acciones en un orden determinado. También significa ser capaz de repetir una secuencia y aumentarla. Las tareas de la higiene, como lavarse las manos, vestirse, o lavarse los dientes son adecuadas para este propósito. Empieza por ejemplo a enseñarle: “para lavarse los dientes, primero que hay que hacer…?, y que el niño conteste, por ejemplo, coger el cepillo. ¿Y luego?, poner la pasta, y así sucesivamente.

Juegos para estimular las destrezas motrices:
-Pan con mantequilla: Para desarrollar la motricidad fina, podemos proponerle al niño que él mismo se unte en el pan, la mantequilla, o algo que le guste. Deja que tu hijo haga cuanto pueda: abrir los recipientes, untar la rebanada, etc.

Juegos para estimular las destrezas lingüísticas:
-Leer cuentos: En este momento al niño le encantará que le leas cuentos, o canciones, sobre todo los sencillos que pueden memorizarse. Para divertir al niño y al a vez estimular su desarrollo, puedes por ejemplo, leerle el cuento y pedirle que te lo explique él con sus palabras, o ir dejando huecos en la lectura para que él los vaya rellenando.

Juegos para estimular las capacidades sociales y emocionales:
-Esconder el tesoro: Esconde algunos objetos por la casa, que no sea demasiado difícil de encontrar. Dile a tu hijo de antemano en qué consisten, por ejemplo, una pelota, un juguete, etc, y ponéos los dos a buscar juntos los tesoros. Es un juego muy divertido, que hará que el niño encuentre agradable jugar contigo.

En niños entre 33-36 meses:
Juegos para estimular el aprendizaje y desarrollo:
-La Luna: Una forma sencilla para estimular la observación es sentarte con tu hijo a mirar la luna cada noche que pueda verse. Haced un dibujo de cómo es, cómo va cambiando la forma, y coméntale en palabras sencillas que la luna es grande, delgada, alargada, etc

Juegos para estimular las destrezas motrices:
-Tiro al cesto: Los cestos de la ropa son muy buenos para practicar el tiro al cesto. Probad con varias cosas, bolas de papel, pelotas, etc. Cada cosa requiere una forma distinta, por lo que será bueno para el desarrollo.

Juegos para estimular las destrezas lingüísticas:
-Pasos de colores: Haz en el suelo un camino con cartulinas de papeles de colores. Para que el niño se anime puedes cantarle una canción mientras camina, cuando dejéis de cantar, pregúntale a tu hijo de qué color es la cartulina dónde se ha parado. Si no sabe los colores díselos tu misma.
Puedes hacer los mismo andando de pie, de puntillas, etc.

Juegos para estimular las capacidades sociales y emocionales:
-Hacer la compra: Pídele a tu hijo que te ayude a hacer la lista de la compra, llévalo al supermercado contigo y buscad los artículos de la lista. Luego al llegar a casa también puede ayudarte a colocarlas cosas en su sitio. Este juego ayudará a que el niño se sienta independiente y capaz de hacer cosas por sí mismo.

*Como decíamos al principio, a veces parece que los niños tienen problemas para comunicarse, ya sea de forma comprensiva o expresiva, o son demasiado tímidos. Antes de pensar en la existencia de un trastorno debemos descartar varias causas: la primera es que no todos los niños son iguales, algunos son más introvertidos, y se adaptarán peor al juego y a relacionarse con los demás, y otros más extravertidos serán más sociables. Para saber si un niño es extravertido o por el contrario existe algo que deba preocuparnos, debemos observar si el comportamiento es el mismo con sus allegados, y con extraños. Si es el mismo, sabremos que el niño es así, si el comportamiento cambia tenemos que prestar atención al porqué.
¿Qué puede provocar este cambio?, muchas situaciones; desde un cambio en la exigencia del colegio al subir de curso, a cambios en la dinámica familiar, o a dificultades del niño para hacer frente a los problemas que las situaciones nuevas le suponen, y que es algo fruto del propio crecimiento, los problemas se hacen más complejos durante toda la vida.
Por ello, antes de pensar que existe un trastorno démosle al niño la oportunidad de vencer a la timidez y enfrentarse a sus problemas, de forma muy sencilla. Uno aprende a enfrentarse a las cosas haciendo cosas. Cosas sencillas y muy gratificantes irán aumentando la sensación de competencia y la seguridad en sí mismo. Un ejemplo que decíamos en la charla: pídele a tu hijo o hija que te ayude a hacer la compra, desde pensar en lo que se necesita, a coger algunas cosas por sí mismo en el mercado, que le el dinero a la cajera, etc, en definitiva, pídele que haga cosas por sí mismo que sean sencillas y le gusten. Otro ejemplo de fácil aplicación, cocina con tu hijo o hija, pídele que te de los ingredientes, enséñale cómo se cocinan, enséñale a untar el pan con la mantequilla, estas cosas os harán pasar un rato divertido a los dos, y el niño aprenderá que es capaz de hacer cosas poco a poco. Al aumentar su confianza, también aumentaran sus ganas de compartir sus experiencias con los demás niños o los adultos.
De todos modos, si el problema persiste, vemos que es generalizado, y eso le acarrea problemas escolares si sería necesaria la intervención de un especialista.

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